jueves 10 de septiembre de 2009

Hoy tuve celos.

Hoy tuve celos del aire que respiras,

pude sentir en tiempo presente que me aniquila tu pasado,

y lo pensado en unos meses,

en segundos lo ví derrumbado,

pues percibí que en retrospectiva caminas,

añorando con creces, alguna vieja sombra que estuvo a tu lado.

Hoy tuve celos del cielo que miras,

porque estándo para mi nublado,

tu horizonte era soleado,

pude percatarme de que por alguien más suspiras,

y eso me dejó fatigado.

Me advertíste que hasta el sol de ti se ha enamorado,

que por tu presencia la luna no ha brillado,

pero hoy tuve celos del aire que respiras,

al sentir en tiempo presente que me aniquila tu pasado.

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lunes 7 de septiembre de 2009

Los domingos sin ti no amanecen igual.

Los domingos sin ti no amanecen igual…


Sin tus piernas cadenas, ni tú coqueto mirar,


Sin tú ombligo en mis labios, todo es irreal,


Sin que beses mi cuello, sin el ruido del mar,


Sin tú sangre hirviendo, por un deseo carnal,


Sin tú espalda pidiendo mi venerar,


Sin las bromas traviesas, ni tú suspendido respirar,


Los domingos sin ti no amanecen igual.

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viernes 14 de agosto de 2009

Quiero escribir para ti un poema perfecto.

Quiero escribir para ti un poema perfecto,

en el que todo rime correcto,

desde el punto y la coma,

hasta el imprudente afecto;

y te haga sentir mi amor,

en ritmo semilento;

dando resultado cierto estupor,

en el que acabe tu sufrimiento,

y te olvides del permanente dolor,

simulando que por tus manos sopla el viento,

extiguiendo todo el ardor,

y dibujando para ambos un juramento,

que le dé a nuestras mentes suficiente fulgor,

para comprender lo que por ti yo siento.

miércoles 5 de agosto de 2009

Soy vulnerable a la luna en cuarto creciente.



Soy vulnerable a la luna en cuarto creciente, por que así fue la noche en la que, desprendiéndome de la armadura que me es propia, te entregué mi todo, con la ironía de vacilar con ese instante.



Tenía una sed de que explotara entre nosotros una suerte de pertenencia, y complementar con ello todo lo imprecedible que hay y me enreda de tí. A tus preguntas, he de confesar que dicho momento no fue planeado, sino, producto de un menú sugerido al gusto por las emociones y la ingesta de tu mirada, tu sarcasmo, tus abrazos, tu madurez, lo que me propició embriagarme de ti.



El origen fueron los besos, sin embargo, fue también el ritmo de tú piel sobre la mía, como un sinónimo de eternidad acompasado de deseo, tus hermosas caderas que se entendían en un lenguaje perfecto con mis manos, la mirada tierna en correspondencia, la delicadeza de tu espalda pidiendo auxilio de un abrazo y el roce de nuestro pecho, detonantes para aquélla entrega; y después se rompió la magia que había en el momento, con un silencio que dejó eco en todo mi cuerpo; soy vulnerable a la luna en cuarto creciente, y ahora no tengo un escape para esto.

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martes 10 de febrero de 2009

Historia de un asesino (IV)




La primer charla con alguien que apenas conoces, por regla general, habrá de resultar abismalmente compleja. Con Esperanza no fue así; después de encontrarnos, nos dirigimos al café "Don Luquino"; era un lugar al que yo acudía por primera ocasión, no podía hacerme a la idea de otras veces en las que habiendo pasado por ese lugar, en ninguna me percaté de la presencia de Esperanza, ya que ella decía ir cuando poco, dos veces por semana.



Ella -tan extrovertida como siempre-, comenzó por darme cuenta de su existencia, me platicó que toda su infancia y parte de su adolescencia había residido en un pueblo cercano a San Andrés Villadeluna y Galeana, que provenía de una clase media baja, que su padre era el todologo del pueblo, es decir, se dedicaba a todo y por ello a nada, que su madre era la partera de aquélla comunidad y tenía fama de haber contribuido a que más de 154 mujeres dieran a luz, que previo a ella sus padres fallaron dos ocasiones en intentar ser padres... Con posterioridad, me habló de su llegada a la ciudad, comentó lo dificil que resulta para alguien de pueblo abandonar sus raíces, no por la melancolía, sino virtud a estar casada con ciertas costumbres; luego, conversamos de sus metas personales, me dijo que siempre había soñado con ser una excelente psiquiatra, que tenía la ambición de contribuir a que su pueblo tuviera un buen hospital y no el dispensario al que acudían todos sus habitantes, de una escuela que permitiera que los niños tuvieran una buena formación académica y, de la imperiosa necesidad de regresar algún día a revivir sus ya casí extintas costumbres. Me contó que dentro de esos trazos, el primero ya estaba seudo cumplido, ya que se encontraba cursando el último semestre de medicina y enseguida estudiaría la especialidad en psiquiatría.



Después de tres cafés de ella y uno mío, nos dímos cuenta que había oscurecido; entonces, el mesero, con toda la mala educación habida, nos llevó la cuenta, la cual, comparada con el hecho de platicar con Esperanza y contemplar sus ojos, me pareció insignificante. Después, le solicité me concediera acompañarle a su casa, a lo que ella accedió, sin embargo, era tarde y los autobuses ya no circulaban, por tanto, elegímos ir caminando. El trayecto a su casa, fue tan placentero para mi, como la alegría de contar con un día más de vida.



Con lo anterior comenzó la era de adicción a la cafeína en mi vida; me era tan preciso acostumbrar mi estómago al café, para tener el pretexto de poder ver a Esperanza tan seguido como ella lo aceptara. cuando nos veíamos era el hombre más gustoso en esta vida, pero al llegar a mi casa mis parpados eran cual cortina abierta en una residencia abandonada, -nadie los cerraba-. Así, nos estuvímos conociendo por el tiempo de tres semanas, en específico los días martes y sábados que era cuando ella tenía oportunidad.



El último de esos sábados, fue el primero de Diciembre. Acompañado del frío propio de ese mes, vino la distancia de Esperanza, quien por situaciones más que lamentables -su madre enfermó de un tumor maligno en su vientre-; tuvo que trasladarse por un par de semanas a Santa Gabriela de los Jiménez, para estar al pendiente de su progenitora, quien era invadida en su mayoría por un cáncer que ya había hecho metástasis; con tal suceso, los días de mi vida, quedaron escasos de cualquier emoción bondadosa, todo era tristeza, frustación... Era como si de pronto, la vida me hubiera regalado la oportunidad de ser feliz, pero con fecha de caducidad, arrebatándome esos ojos que enredan mi alma; pues precisaba de Esperanza en el tiempo impreciso.



Continuará...


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miércoles 28 de enero de 2009

Te preciso en el tiempo impreciso.

Te preciso en el tiempo impreciso,
como la noche a la luna;
la diferencia es que soy indeciso,
y cuando te ocultas todo es bruma.
Tus ojos enredan mi alma,
a la par de tus labios, que me regalan la calma;
conduciéndome a un sitio distinto,
donde de ilusión yo me revisto.

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domingo 21 de septiembre de 2008

Una enorme disculpa y un pronto regreso.

fire, li´sotto, uffor, 8.1416, ariadna, virginia, shiry, bell, malena, críptica y nancy:
SE ME CAE LA CARA DE PENA. NO HE PODIDO PASAR A VISITAR SUS BLOG´S, DADO QUE HE ESTADO SATURADO DE TRABAJO, (TENÍAMOS UNA ESPECIE DE AUDITORIA EN EL JUZGADO, LLAMADA VISITA Y SE TRABAJA UN PAR DE MESES ANTES), SIN EMBARGO, ESTOY A NADA DE REGRESAR.
EN POCO SABRÁN DE ESPERANZA Y LA HISTORIA DE UN ASESINO.

UNA ENORME DISCULPA Y UN PRONTO REGRESO


¡GRACIAS POR SU PACIENCIA!
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